jueves, 19 de febrero de 2009

La Nueva Aventura Del Lazarillo De Tormes Y Su Amo El Escudero

Estando un día con el escudero. Aconteció que llamaron a la puerta de la pobre casa. Mi amo mándaseme a abrir la puerta diciéndome: “Lázaro vete a fijar quien es el que llama, si es una vieja con aspecto de mendiga no le abras”. Al mirar por la mirilla de la puerta, observe que era un hombre de buen porte como mi amo.
Abriendo la puerta me encontré con un caballero de alta nobleza. Quien me dijo: “Me contaron que aquí vivía un escudero de alta alcurnia”. Yo asentía impresionado por el alto porte de dicho caballero que llamaba a la puerta de un escudero pobre y sin conocimientos de escudería, o con meros conocimientos pasados. Llamándome más la atención que en estos días no existiese caballero alguno, aun así lo invite a pasar. Aun me seguía cuestionando lo de la vieja mendiga.
Mi amo al ver tal caballero se sorprendió. Le pregunto que era lo que buscaba y este le contesto: “Busco pues un escudero de buena honra que a mi servicio se preste”. Mi amo sorprendido objeto: “Aquí pues tiene un buen escudero mi señor, a su servicio, ¿puedo saber a quien serviré?”. El caballero muy galante le contesto: “Pues al mismísimo duque de castilla, yo soy su espadachín preferido y amigo de confianza Sir Roberto del valle de la mandarina”. Ante tal respuesta mi cabeza comenzó a cuestionar quien era este hombre y que era el valle de la mandarina, acaso seria de algún extraño poblado donde se cultivasen mandarinas. Mi amo, mientras tanto, mantenía una charla entrenida sobre las diversas tareas a su cargo: que arreglar la montura del caballo, que llevar su capa por detrás, que ayudarlo en las peleas de las tabernas cuando su señor estuviera ebrio, y montón de cosas más que a mi parecer eran las aburridas tareas de un escudero.
Luego de una larga y extensa charla, los dos hombres dispusieron a salir a beber algo a un algún bar o rescatar a alguna doncella capturada por las enormes manos de un gigante. Fue en ese punto que mi mente hizo un clic, y aun mas extraño me pareció lo dicho por Sir Roberto del… ya saben que sigue. Enseguida note algo extraño, que al entrar dicho caballero no note, era su armadura oxida que rechinaba por el paso de los años.
Al salir a la calle pude notar a varios alguaciles preguntando aquí y allá con un dibujo de buscado en la mano. Mientras el agraciado sir tapa su cara con al capa, diciendo que el sol le hacia mal a su tersa y blanca pelada. Apurando el paso con mi amo, nos adentramos en un callejón donde pude ver una de las imágenes. Era lo que me suponía, aquel espadachín de alta hidalguía no era mas que un loco escapado de los calabozos de la justicia. Por esto fue que me dispuse a jugarle una buena treta a dicho hombre mentiroso que, aunque mi amo era algo mentiroso e imbecil también, se aprovechaba de este. Fue así que haciéndome el sorprendido dije: “Veo pues mi gran señor que vuestra nobleza es muy conocida en la gran España, ya pues estos carteles la afirman”. El aludido se dio vuelta y con ojos desorbitados me miro a la cara y me grito: “Calla pequeño sin vergüenza no quiero que la gente se entere de mi presencia que tanto valor propicia”. Mirando a mi amo le dijo: “Acaso es necesario que vuestro pequeño sirviente os acompañe en nuestra recorrida por tan bella ciudad”. Mi señor me dijo: “es cierto, Lázaro vuelve a tus aposentos y esperaba con la comida para cuando llegue”.
Pues fue así como pegue media vuelta y me volví a la desvencijada casa de mi protector. Mientras en el camino me lamentaba por este que ante tanta mentira se había dejado caer de rodillas. Suponiendo que no iban a ser unas horas después cuando el pobre escudero volviera diciendo que el valeroso Sir le había pedido ayuda para conseguir un carruaje para volver a su pueblo, el Valle de la Mandarina, prometiendo que dentro de unos días volvería a buscar a tal buen escudero que había hallado. A pesar de todo, me di la media vuelta y me fui rogando a dios que iluminara a mi amo para que se diera cuenta de que hidalguía provenía este lunático ladrón
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Si les gusto busquen el texto completo, esto era un relato para lengua y literatura del año pasado.

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